lunes, 27 de agosto de 2007

La oficina

Un escalón, dos escalones, mil escalones. Su oficina queda muy arriba - en el cuarto piso - y su estado físico no es el mejor. Se asoma. Siempre se pone nerviosa cuando va a pedir un favor, doblemente nerviosa cuando se trata de alguien a quien admira. Se asoma. Silencio gatuno. La ve, ella arregla unos papeles. Un nuevo corte de pelo enmarca su cara de ratón. Suspira. Ella, apoyada sobre el marco de la puerta, pierde equilibrio. Cae. La otra se asusta, sus papeles caen junto a la mujer que yace en el piso de su oficina. Se ríe y esa risa vale mil caídas.

3 comentarios:

varguitass dijo...

.

todo un reto seguirla

(así que no seré yo quien la siga)

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el asombroso espaidercito dijo...

Historia veridica? o t lo estas inventando?

Verónica Curutchet dijo...

He comenzado pues.
interesante
y Muy bien redactado.

FELICITACIONES